Empleo en Argentina después de la pandemia: la recuperación en datos

El mercado laboral argentino sufrió un golpe sin precedentes durante 2020. Las restricciones sanitarias, el cierre de actividades y la caída abrupta de la demanda se tradujeron en una destrucción masiva de puestos de trabajo que llevó la tasa de desocupación al 13,1% de la población económicamente activa. Dos años después, los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC permiten trazar un panorama de la recuperación: cuánto se avanzó, en qué sectores y con qué limitaciones.

El punto de partida: un mercado laboral paralizado

Para dimensionar la magnitud de lo ocurrido conviene recordar algunas cifras. Durante el segundo trimestre de 2020, la tasa de actividad se desplomó hasta el 38,4% y la tasa de empleo cayó al 33,4%, valores inéditos en la serie histórica de la EPH. En el tercer trimestre de ese mismo año, con una leve reapertura de actividades, el desempleo se ubicó en el 11,7% y alcanzó a más de 2 millones de personas.

La crisis no fue pareja. Los sectores más afectados fueron aquellos que dependen del contacto presencial: gastronomía, hotelería, comercio minorista y construcción. También golpeó con fuerza al empleo informal, que por su propia naturaleza careció de los mecanismos de protección que amortiguaron la caída en el segmento registrado.

Los números de la recuperación

A partir del segundo semestre de 2020, el mercado laboral inició un proceso gradual de recuperación que se consolidó durante 2021. Los datos del cuarto trimestre de ese año marcaron un hito: la tasa de desocupación descendió al 7%, el registro más bajo desde 2016, mientras que la tasa de empleo alcanzó un máximo histórico del 43,6%. En ese periodo, según la EPH, cerca de 1,8 millones de trabajadores consiguieron un empleo.

Dato clave: Entre el segundo trimestre de 2020 y el cuarto trimestre de 2021, la tasa de empleo pasó del 33,4% al 43,6%, un salto de más de 10 puntos porcentuales.

La recuperación fue especialmente veloz en ciertos sectores. La construcción registró un incremento del 53,7% en la cantidad de ocupados durante el segundo trimestre de 2021 respecto al mismo periodo del año anterior. Hoteles y restaurantes crecieron un 51,4%, y otros servicios comunitarios, sociales y personales avanzaron un 44,5%. Todas las ramas de actividad relevadas mostraron crecimiento interanual, pero las actividades más castigadas por las restricciones fueron, naturalmente, las que más rebotaron.

Para datos actualizados sobre la evolución del empleo y los salarios, podés consultar nuestro tablero de empleo y salarios.

Una recuperación con matices

Las cifras agregadas, sin embargo, no cuentan toda la historia. Detrás de la mejora en los indicadores se observan al menos tres señales de alerta que vale la pena analizar.

En primer lugar, buena parte de los empleos generados se concentraron en segmentos de menor calidad. Según los propios datos de la EPH, el crecimiento fue más pronunciado entre los asalariados no registrados y en puestos de baja calificación. Esto implica mayor precariedad, menores ingresos y ausencia de cobertura social para una porción significativa de los nuevos ocupados.

En segundo lugar, la informalidad laboral ganó terreno. En el cuarto trimestre de 2021, el 33,3% de los asalariados trabajaba sin registro formal. Si bien esta proporción es estructuralmente alta en Argentina, el dato sugiere que la recuperación no logró revertir un problema que precede a la pandemia.

Brechas de género persistentes

La tercera señal tiene que ver con las disparidades de género. Mientras los varones lograron recuperar los niveles de empleo previos a la pandemia, alrededor de 422 mil mujeres que perdieron su trabajo durante la crisis no habían logrado reinsertarse para mediados de 2021. La brecha se explica, en parte, porque las tareas de cuidado recayeron desproporcionadamente sobre las mujeres durante el periodo de restricciones, lo que dificultó su retorno al mercado laboral.

Dato clave: Unas 422.000 trabajadoras perdieron su empleo durante la pandemia y no lo habían recuperado a mediados de 2021, según datos de la EPH.

El panorama a comienzos de 2022

Los indicadores disponibles para el inicio de 2022 muestran que el proceso de creación de empleo continuó, aunque a un ritmo más moderado. La tasa de desocupación del segundo trimestre de 2022 se ubicó en el 6,9%, 2,7 puntos por debajo del mismo periodo del año anterior. Sin embargo, las deudas estructurales del mercado laboral argentino persisten: alta informalidad, salarios reales deteriorados por la inflación y una productividad que no termina de repuntar.

El desafío hacia adelante pasa por transformar la cantidad en calidad. No alcanza con generar puestos de trabajo si estos no ofrecen condiciones dignas, estabilidad y acceso a la protección social. Los datos de la EPH lo muestran con claridad: la recuperación cuantitativa fue notable, pero las bases sobre las que se asienta siguen siendo frágiles.

Para explorar estos datos con mayor profundidad, incluyendo información sobre el impacto del COVID-19 en distintos indicadores socioeconómicos, visitá nuestro tablero de COVID-19 y nuestro tablero de la Encuesta Permanente de Hogares.

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