Energía en Argentina: la transición del balance energético

Argentina vive un momento singular en materia energética. Por un lado, el boom de Vaca Muerta posiciona al país como un actor relevante en la producción de hidrocarburos no convencionales. Por otro, las energías renovables avanzan a ritmo acelerado, marcando récords de generación. En este artículo repasamos los datos que definen el balance energético argentino en 2025.

La matriz energética primaria: dominio fósil

La matriz energética primaria de Argentina sigue dominada por los combustibles fósiles. Según los datos de 2024, el gas natural representa el 46,8% del total, el petróleo el 34,8% y el carbón el 1%. En conjunto, los fósiles aportan el 82,6% de la energía primaria del país.

Las fuentes limpias representan el 17,4% restante: la hidroelectricidad aporta el 7,4%, las renovables no convencionales (eólica, solar, bioenergía) el 6,5%, y la energía nuclear el 2,6%. Esta estructura refleja la fuerte dependencia del gas natural, un recurso en el que Argentina es un gran productor. Podés explorar estos datos en detalle en nuestro tablero del balance energético nacional.

Dato clave: En 2024, el 82,6% de la energía primaria argentina provino de combustibles fósiles (gas natural 46,8%, petróleo 34,8%, carbón 1%), mientras que las fuentes limpias aportaron el 17,4%.

La matriz eléctrica: avance de las renovables

Si miramos exclusivamente la generación eléctrica, el panorama es diferente. Desde julio de 2024 a junio de 2025, la energía fósil (principalmente centrales térmicas a gas) representa aproximadamente el 53% del consumo eléctrico, mientras que la energía baja en carbono alcanza casi el 47%.

Dentro de las fuentes limpias, la hidroelectricidad lidera con cerca del 25%, seguida por la eólica con aproximadamente el 12%, la nuclear con el 6%, y solar y biocombustibles con alrededor del 5% en conjunto. La brecha entre la matriz primaria (82,6% fósil) y la eléctrica (53% fósil) se explica porque el transporte y la industria consumen directamente hidrocarburos sin pasar por la generación eléctrica.

El crecimiento renovable en 2024

Según datos de CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico), en 2024 se incorporaron 926,9 MW de nueva capacidad renovable, un 16% más que en 2023. La energía eólica lideró con un incremento del 12% en potencia instalada, mientras que la solar creció un 22,3%.

La generación renovable alcanzó los 22.875 GWh en 2024, un 13,9% superior al año anterior, cubriendo el 16,5% de la demanda eléctrica nacional. Con estos desarrollos, la capacidad instalada total de fuentes renovables llegó a 6.206 MW, suficiente para abastecer a más de seis millones de hogares. Podés seguir la evolución del consumo en nuestro tablero de consumo energético.

Dato clave: En 2024 se incorporaron 926,9 MW de nueva capacidad renovable. La generación limpia alcanzó 22.875 GWh, cubriendo el 16,5% de la demanda eléctrica nacional.

Vaca Muerta: récords de producción

El otro gran protagonista del panorama energético es Vaca Muerta, la formación de shale ubicada en la cuenca neuquina. Los datos de producción de 2025 muestran una aceleración histórica.

En julio de 2025, la producción de petróleo promedia niveles que rompen marcas de décadas. Vaca Muerta ya explica cerca del 70% del petróleo y el gas que se produce en el país. La dependencia de esta formación es tal que, sin su aporte, la producción de crudo argentina habría caído a niveles mínimos históricos.

Las inversiones en la cuenca neuquina alcanzaron los USD 11.500 millones en 2025, según lo informado por las propias compañías a la Secretaría de Energía. Este nivel de inversión sostiene un ritmo de perforación que permite incrementar la producción año a año.

El superávit energético

El crecimiento de la producción de Vaca Muerta transformó la balanza comercial energética. Argentina registró un superávit energético significativo en los primeros meses de 2025, revirtiendo décadas de déficit en el sector. Las exportaciones de crudo y gas se multiplicaron, convirtiendo a la energía en una fuente creciente de divisas para el país.

Las proyecciones oficiales para 2030 apuntan a una producción de 1,5 millones de barriles diarios, de los cuales un millón se destinaría a la exportación. Si estas metas se cumplen, la energía podría convertirse en la principal fuente de divisas del país, por encima del complejo agroindustrial.

La meta del 20% renovable

En 2015, Argentina se comprometió a que el 20% de su matriz eléctrica proviniera de fuentes renovables para 2025. A fines de 2024, la participación de las renovables superó el 17%, un avance significativo aunque todavía por debajo de esa meta.

Los principales obstáculos para acelerar la incorporación de renovables son estructurales. La capacidad de transmisión eléctrica es el cuello de botella más crítico: muchos proyectos eólicos y solares en la Patagonia y el noroeste no pueden evacuar toda su energía por limitaciones en las líneas de alta tensión. A esto se suma la necesidad de mayor previsibilidad regulatoria para atraer inversiones de largo plazo. Se proyectan inversiones superiores a USD 4.500 millones en nueva capacidad renovable para el período 2024-2026.

La dualidad energética argentina

Argentina presenta una dualidad energética singular. Por un lado, avanza en la incorporación de renovables: la capacidad eólica instalada alcanza los 4.337 MW operativos y la solar los 1.829 MW a febrero de 2025. La generación renovable representó el 16% del sistema eléctrico nacional.

Por otro lado, Vaca Muerta se consolida como el motor económico del sector, impulsando exportaciones y producción de hidrocarburos a niveles récord. Estas dos trayectorias no son contradictorias: la renta petrolera puede financiar la transición energética, y el gas natural (menos contaminante que el carbón y el petróleo) funciona como combustible de transición en la generación eléctrica.

Dato clave: La capacidad eólica instalada en Argentina alcanza los 4.337 MW operativos y la solar los 1.829 MW. La meta del 20% de generación renovable para 2025 aún no se alcanzó, pero se superó el 17%.

Comparación con tendencias globales

A nivel global, la participación de renovables en la generación eléctrica superó el 30% en 2024. Argentina, con su 16-17%, está por debajo del promedio mundial pero muestra una trayectoria de crecimiento sostenido. Países de la región como Brasil (con su gran parque hidroeléctrico) y Chile (con fuerte expansión solar) tienen matrices más limpias en términos porcentuales.

Sin embargo, Argentina tiene una ventaja comparativa poco frecuente: recursos abundantes tanto en renovables (viento patagónico, radiación solar del noroeste) como en fósiles no convencionales (Vaca Muerta). La clave está en cómo se gestiona la transición entre ambas fuentes. El vínculo entre energía y actividad productiva puede seguirse también en nuestro tablero del sector agropecuario, donde la demanda de energía para la producción rural es un factor relevante.

Fuentes: Secretaría de Energía de la Nación, CAMMESA, Cámara Eólica Argentina (CEA), Low Carbon Power, Argendata - Fundación Fundar.

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