El primer trimestre de 2026 marcó un punto de inflexión para la seguridad pública en Argentina. Los datos preliminares del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) muestran que la tasa de homicidios dolosos cayó a 3,8 cada 100.000 habitantes en el cierre de 2025, el valor más bajo desde 2014, y que la tendencia se consolidó en los primeros meses del año. Detrás de ese promedio nacional, sin embargo, conviven realidades muy distintas: Rosario consolida su recuperación tras el Plan Bandera, el AMBA muestra una baja del delito violento y algunas provincias del norte registran subas que prenden señales de alerta.
Homicidios: el descenso continúa, con Rosario al frente
La caída de los homicidios fue particularmente marcada en Rosario, epicentro de la violencia narco en años anteriores. La tasa rosarina, que llegó a superar los 22 cada 100.000 habitantes en 2022, se ubicó en 6,9 al cierre de 2025 y siguió descendiendo en el primer trimestre de 2026 con apenas 21 homicidios registrados, frente a los 39 del mismo período del año anterior. La continuidad del Plan Bandera, la presencia de fuerzas federales y la reorganización del Servicio Penitenciario Federal explican buena parte del fenómeno. El AMBA, por su parte, mostró una baja del 12% interanual en homicidios dolosos. Para ver la serie histórica completa y compararla por provincia, consultá nuestro tablero de estadísticas de seguridad.
Delitos contra la propiedad y el peso de la economía
La evolución de los delitos contra la propiedad sigue una lógica distinta a la de los homicidios y guarda una relación estrecha con la dinámica económica. Los robos automotores volvieron a caer en el primer trimestre, prolongando la tendencia que se venía observando desde mediados de 2024, en parte por el endurecimiento de los controles del Registro Nacional de la Propiedad Automotor y la mayor coordinación con las compañías de seguros. Los hurtos en la vía pública también descendieron en términos interanuales, aunque las denuncias por delitos digitales —estafas con homebanking, suplantación de identidad y fraudes con criptoactivos— crecieron por sexto trimestre consecutivo y ya representan más del 20% del total de denuncias en grandes centros urbanos. La relación entre delitos patrimoniales y condiciones socioeconómicas se puede analizar cruzando datos con la Encuesta Permanente de Hogares.
El panorama no es uniforme: provincias como Salta y Jujuy registran subas en homicidios vinculados a economías delictivas regionales, y los conflictos entre bandas en el norte del Gran Buenos Aires siguen siendo un foco de atención. La sustentabilidad de la baja del delito violento dependerá no solo del despliegue policial sino de la capacidad estatal para sostener inversiones en justicia, sistema penitenciario y políticas de prevención en los próximos trimestres.
Fuentes: Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) del Ministerio de Seguridad de la Nación, Observatorio de Seguridad de la Provincia de Santa Fe, Ministerio Público Fiscal de la CABA.