Temporada de verano 2025: los números del turismo en Argentina

La temporada de verano 2024/2025 dejó una postal inusual para el turismo argentino: mientras los aeropuertos de Ezeiza y Aeroparque desbordaban de viajeros rumbo al exterior, los destinos nacionales enfrentaban una caída en la afluencia de visitantes extranjeros. Lo que a primera vista podría parecer una buena noticia (los argentinos pudieron viajar más) esconde un desbalance que preocupa a una parte significativa de la industria turística local.

El boom del turismo emisivo

Las cifras de la Encuesta de Turismo Internacional (ETI) del INDEC son contundentes. Durante enero y febrero de 2025, 3.751.100 argentinos viajaron al exterior, 1,6 millones más que en el mismo bimestre del año anterior. Eso representa un salto del 73,7% interanual, una cifra que no tiene antecedentes recientes en la serie estadística.

Dato clave: En enero y febrero de 2025, 3,75 millones de argentinos viajaron al exterior, un 73,7% más que en el mismo periodo de 2024. Brasil, Chile y Uruguay concentraron más del 75% de los destinos.

La explicación principal pasa por el tipo de cambio. La apreciación del peso frente al dólar, combinada con el cierre de la brecha entre el tipo de cambio oficial y los paralelos, hizo que viajar al exterior resultara sensiblemente más accesible para una franja amplia de la población. El turismo emisivo por vía aérea desde Ezeiza y Aeroparque creció un 55% en febrero, con más de 504.000 viajeros saliendo solo por esos dos aeropuertos.

Los destinos preferidos fueron los países limítrofes, que concentraron el 86% del total: Brasil lideró con el 38,6% de los viajes, seguido por Chile (20,2%) y Uruguay (16,3%). Los paquetes a playas brasileñas y las escapadas a Santiago y Montevideo dominaron la oferta de las agencias.

Turismo receptivo: la otra cara

Mientras los argentinos salían, los extranjeros dejaban de venir. En febrero de 2025, ingresaron al país 762.600 turistas no residentes, una caída del 30,7% respecto al mismo mes del año anterior. La apreciación cambiaria que abarataba los viajes al exterior para los argentinos producía el efecto inverso sobre los visitantes extranjeros: Argentina se volvió un destino caro en dólares.

El impacto sobre la balanza turística fue severo. Solo en enero de 2025, los argentinos gastaron en el exterior unos 1.486 millones de dólares, mientras que los turistas extranjeros dejaron en el país apenas 374 millones. El déficit turístico de ese mes alcanzó los 1.112 millones de dólares, una cifra sin precedentes cercanos.

Dato clave: En enero de 2025, el déficit de la balanza turística alcanzó los USD 1.112 millones: por cada dólar que ingresó por turismo receptivo, salieron casi cuatro por turismo emisivo.

Los datos completos de turismo internacional, incluyendo vías de ingreso y egreso, orígenes y destinos, pueden explorarse en nuestro tablero de turismo internacional.

Los destinos nacionales: resistencia despareja

El turismo interno, que constituye el grueso del movimiento en los principales destinos del país, mostró una retracción moderada del 3,9% respecto a la temporada anterior. Sin embargo, la experiencia varió mucho según la región.

Bariloche sostuvo un promedio de ocupación hotelera del 80%, apuntalado por su atractivo natural y una oferta gastronómica y de aventura que le permite competir incluso en temporadas difíciles. Puerto Iguazú también mantuvo niveles por encima del 80%, beneficiado por el flujo constante de turismo internacional, sobre todo desde Brasil y Paraguay. Mendoza, por su parte, alcanzó ocupaciones del 70% en las localidades del sur provincial y del 80% en Uspallata, traccionada por el enoturismo y las actividades de montaña.

Mar del Plata, el destino masivo por excelencia de la costa bonaerense, enfrentó un panorama más complejo. Si bien los fines de semana largos de enero mantuvieron una demanda razonable, la estadía promedio se acortó y el gasto diario por turista se resintió frente a la competencia de destinos brasileños que, para muchos viajeros, resultaban comparativamente accesibles.

Una temporada con ganadores y perdedores

La lectura final de la temporada 2025 arroja un saldo mixto. Por un lado, millones de argentinos pudieron acceder a experiencias de viaje internacional que durante años les habían resultado prohibitivas. Por otro, las economías regionales que dependen del turismo receptivo e interno vieron menguar sus ingresos en un momento en que la recuperación del consumo todavía no se había consolidado del todo.

El desafío para la industria turística argentina es doble: necesita recuperar competitividad como destino internacional sin renunciar a los beneficios de un peso que permite a los locales viajar con mayor libertad. Los datos disponibles sugieren que ese equilibrio no será sencillo de alcanzar.

Para seguir la evolución de los indicadores de actividad económica vinculados al turismo y los servicios, podés consultar nuestro tablero de actividad económica.

Fuentes: INDEC (Encuesta de Turismo Internacional - ETI), Secretaría de Turismo de la Nación, CAME, Ministerio de Economía.

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