Inflación en Argentina: balance del 2024

El 2024 fue un año de transición para la dinámica inflacionaria argentina. Tras cerrar 2023 con una inflación acumulada del 211,4% (el registro más alto en décadas), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en 2024 una variación acumulada del 117,8%, según los datos oficiales del INDEC. Si bien la cifra sigue siendo elevada en términos internacionales, representa una desaceleración significativa respecto al año anterior.

La evolución mensual: de la aceleración a la desaceleración

El año comenzó con niveles de inflación mensual muy elevados, herencia del salto cambiario de diciembre de 2023. Los primeros meses registraron variaciones mensuales de dos dígitos que fueron cediendo progresivamente. Hacia el segundo semestre, las variaciones mensuales se estabilizaron en torno al 3-4%, y en noviembre de 2024 la inflación mensual alcanzó el 2,4%, la más baja desde julio de 2020. Diciembre cerró con una variación del 2,7%.

Dato clave: La inflación acumulada de 2024 fue del 117,8%, frente al 211,4% de 2023. La variación mensual pasó de niveles superiores al 20% a comienzos de año a 2,7% en diciembre.

Podés seguir la evolución mes a mes en nuestro tablero de inflación y precios relativos.

Precios relativos: bienes vs. servicios

Uno de los rasgos distintivos de 2024 fue el fuerte reacomodamiento de precios relativos. Los bienes registraron una variación anual del 96,3%, por debajo del nivel general, mientras que los servicios acumularon un incremento del 189%. Esta divergencia refleja principalmente el impacto de la actualización de tarifas de servicios públicos y regulados que habían permanecido contenidas en años anteriores.

La división con mayor aumento en el año fue Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una variación del 248,2%. En diciembre, esta categoría lideró los aumentos mensuales con un 5,3%, impulsada por subas en alquileres y tarifas de electricidad y gas. Le siguió Comunicación, con un incremento mensual del 5,0%, derivado de ajustes en servicios de telefonía y acceso a Internet.

Dato clave: Los servicios aumentaron 189% en 2024, casi el doble que los bienes (96,3%). Vivienda y servicios básicos lideraron con un incremento del 248,2% en el año.

Salarios reales: caída inicial y recuperación parcial

La aceleración inflacionaria de fines de 2023 y comienzos de 2024 produjo un fuerte deterioro del poder adquisitivo. Según el índice RIPTE (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables), el salario real registró en diciembre de 2023 una caída mensual del 13,2% en términos reales, la más pronunciada de la serie iniciada en 1994. Entre diciembre de 2023 y febrero de 2024, la pérdida acumulada del poder de compra alcanzó aproximadamente el 20%.

A partir de marzo, los salarios comenzaron a recuperar terreno frente a la inflación. Según datos oficiales, el RIPTE superó la variación del IPC durante varios meses consecutivos en el segundo semestre. Sin embargo, la recuperación fue parcial: en el sector privado, los salarios reales se ubicaban a mediados de año todavía por debajo de los niveles de noviembre de 2023. En el sector público, la pérdida fue aún mayor, cercana al 25% en los primeros meses del año.

Para más detalles sobre la relación entre precios y salarios, visitá nuestro tablero de empleo y salarios.

El dólar: estabilidad nominal, apreciación real

El dólar blue cerró 2024 en torno a $1.230 para la venta, lo que representó un incremento de apenas el 19,5% en el año, muy por debajo de la inflación acumulada del 117,8%. El tipo de cambio oficial mayorista avanzó un 27,7% en el año, en línea con el esquema de crawling peg del 2% mensual aplicado por el Banco Central.

Esta dinámica generó una apreciación real del peso: en términos reales, el tipo de cambio se ubicó hacia fin de año en niveles similares a los de fines de 2015. La brecha entre el dólar oficial y los tipos de cambio paralelos se mantuvo relativamente contenida durante gran parte del año, aunque en diciembre repuntó al 19,2% respecto al mayorista, el nivel más alto en casi dos meses, impulsada por la baja de la tasa de política monetaria al 32% y la mayor demanda estacional.

El impacto en el gasto público

La dinámica inflacionaria y el reacomodamiento de precios relativos tuvieron impacto directo en la estructura del gasto público. La licuación inicial del gasto en términos reales (producto de la aceleración inflacionaria de comienzos de año con ajustes presupuestarios rezagados) fue un factor relevante en la evolución fiscal. Podés explorar estos datos en nuestro tablero de gasto público.

Dato clave: El dólar blue subió apenas 19,5% en 2024, frente a una inflación del 117,8%, generando una fuerte apreciación real del peso argentino.

Perspectivas

El balance de 2024 muestra una clara tendencia a la desaceleración inflacionaria, con la variación mensual del IPC pasando de dos dígitos a niveles cercanos al 3% hacia fin de año. Al mismo tiempo, el reacomodamiento de precios relativos (especialmente en tarifas de servicios) y la dinámica cambiaria configuraron un escenario de cambios significativos en la estructura de precios de la economía argentina. Los datos del primer trimestre de 2025 permitirán evaluar si la tendencia descendente se consolida o si surgen nuevos factores de presión.

Fuentes: INDEC - Índice de Precios al Consumidor (IPC), Secretaría de Trabajo - RIPTE, Banco Central de la República Argentina (BCRA).

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