El mercado laboral argentino en números

El mercado laboral argentino atraviesa un momento de transformaciones significativas. Los datos más recientes de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, correspondientes al tercer trimestre de 2024, muestran un panorama donde conviven una tasa de desempleo moderada con un aumento de la informalidad, presiones crecientes sobre el mercado de trabajo y brechas de género que persisten. Este artículo analiza los principales indicadores laborales con foco en los datos objetivos.

Desempleo: cifras moderadas con matices

La tasa de desocupación se ubicó en el 6,9% de la Población Económicamente Activa (PEA) durante el tercer trimestre de 2024, según el INDEC. Este dato implica un aumento de 1,2 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2023, aunque mostró una mejora de 0,7 puntos respecto al segundo trimestre de 2024, lo que sugiere que la incipiente recuperación de la actividad económica comenzó a reflejarse en el mercado de trabajo.

En términos absolutos, proyectando los datos de la EPH al total del país, se estiman aproximadamente 1.480.000 personas desocupadas y 2.534.000 subocupadas (personas que trabajan menos de 35 horas semanales de forma involuntaria).

Dato clave: La tasa de desempleo fue del 6,9% en el tercer trimestre de 2024, con aproximadamente 1,48 millones de desocupados y 2,53 millones de subocupados en todo el país.

La tasa de actividad (proporción de la población que trabaja o busca empleo) se ubicó en el 48,3%, manteniéndose estable respecto al mismo trimestre del año anterior. La tasa de empleo fue del 45,0%, con una leve reducción de 0,5 puntos porcentuales interanuales. La tasa de subocupación resultó del 11,4% de la PEA.

Podés consultar la evolución de estos indicadores en nuestro tablero de empleo y salarios.

Informalidad laboral: la asignatura pendiente

Uno de los rasgos más preocupantes del mercado laboral argentino es la persistencia de altos niveles de informalidad. Durante el tercer trimestre de 2024, los datos revelan que la mayor parte de los puestos de trabajo creados en los meses recientes correspondieron al sector informal.

Se verificó una reducción interanual del 3,8% en la cantidad de ocupados con descuento jubilatorio (empleo registrado), mientras que los ocupados sin descuento jubilatorio (empleo no registrado) mostraron un leve incremento del 0,04%. Esto indica que la composición del empleo se deterioró en términos de calidad: los puestos formales retrocedieron y los informales crecieron levemente.

El servicio doméstico, un sector con fuerte presencia femenina, registra una tasa de informalidad del 75,6% y concentra aproximadamente el 15% del empleo femenino total.

Disparidades regionales

Las diferencias en los indicadores laborales entre regiones del país son muy marcadas. Dentro del Gran Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registró una tasa de desempleo del 4,4%, mientras que en los partidos del conurbano bonaerense la desocupación alcanzó el 8,4%, casi el doble.

En el otro extremo, Santiago del Estero-La Banda registró la tasa de desocupación más baja del país con apenas el 0,9%. En el Noreste, Formosa presentó una tasa del 2,3%, mientras que Gran Resistencia alcanzó el 10,9%, una de las más altas del país. Estas disparidades reflejan estructuras productivas y mercados de trabajo con dinámicas muy diferentes.

Dato clave: La tasa de desempleo varía desde el 0,9% en Santiago del Estero-La Banda hasta el 10,9% en Gran Resistencia, evidenciando profundas disparidades regionales en el mercado laboral argentino.

Para más datos sobre las condiciones socioeconómicas por región, visitá nuestro tablero de la Encuesta Permanente de Hogares.

Brecha de género: diferencias persistentes

La desigualdad de género en el mercado laboral argentino se manifiesta en múltiples dimensiones. Según los datos de la EPH y estudios especializados, las mujeres ganan en promedio un 27% menos que los hombres. Incluso controlando por ocupación, sector y cantidad de horas trabajadas, la brecha salarial por hora es del 16%. Si además se comparan personas con la misma educación, edad y lugar de residencia, las mujeres perciben un 19% menos por hora que los hombres.

La participación laboral femenina es significativamente menor que la masculina, con una brecha de 18,7 puntos porcentuales en la tasa de actividad. La tasa de desocupación es más alta para las mujeres (7,8%) que para los varones (6,1%). Además, solo el 5,4% de las mujeres ocupadas acceden a cargos de dirección o jefatura, frente al 8,5% de los varones.

Un factor estructural que contribuye a estas brechas es la distribución desigual del trabajo doméstico no remunerado: el 68% de quienes realizan estas tareas son mujeres, lo que limita sus posibilidades de acceder a empleos de mayor carga horaria y mejor remuneración.

Salarios reales: una montaña rusa

Los salarios reales tuvieron un recorrido turbulento durante 2024. La aceleración inflacionaria de fines de 2023 y comienzos de 2024 provocó una caída abrupta del poder adquisitivo: según el RIPTE, la pérdida de salario real en diciembre de 2023 fue del 13,2% en un solo mes, la más pronunciada desde 1994. Entre diciembre y febrero, el deterioro acumulado alcanzó aproximadamente el 20%.

En el primer trimestre de 2024, los salarios reales de los trabajadores registrados cayeron a niveles de 2003, según el índice ajustado por inflación. A partir del segundo trimestre, se inició una recuperación gradual: el RIPTE comenzó a superar la inflación mensual durante varios meses consecutivos. Sin embargo, esa recuperación fue parcial y desigual: el sector público sufrió pérdidas cercanas al 25% en los primeros meses, y la recuperación fue más lenta que en el sector privado.

Dato clave: Las mujeres ganan en promedio un 27% menos que los hombres en Argentina. Incluso en la misma ocupación y con igual carga horaria, la brecha salarial por hora es del 16%.

Presión sobre el mercado laboral

Más allá de la tasa de desempleo, otros indicadores revelan tensiones en el mercado de trabajo. La tasa de ocupados demandantes (personas que tienen empleo pero buscan otro o más horas) registró un incremento significativo de 2,4 puntos porcentuales respecto al tercer trimestre de 2023. La tasa de subocupación también creció 1,1 puntos en el mismo período. Estos datos indican que, aun entre quienes tienen empleo, hay una creciente insatisfacción con las condiciones laborales actuales.

Para analizar cómo estos indicadores se relacionan con la dinámica de precios, consultá nuestro tablero de inflación y precios relativos.

Un mercado laboral en transición

Los datos del mercado laboral argentino al tercer trimestre de 2024 muestran un panorama complejo. La tasa de desempleo se mantiene en niveles moderados, pero la calidad del empleo se deteriora (más informalidad, menos puestos registrados), las brechas regionales y de género persisten, y los salarios reales, aunque en recuperación, aún no compensan plenamente la pérdida sufrida a comienzos de año. Los próximos datos de la EPH, correspondientes al cuarto trimestre de 2024, permitirán evaluar si las tendencias de recuperación se consolidan.

Fuentes: INDEC - Encuesta Permanente de Hogares (EPH), tercer trimestre 2024. Secretaría de Trabajo - RIPTE. Ecofeminita - Informe de brecha salarial de género.

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